sábado, 8 de diciembre de 2012

Retrato


El fotógrafo llego aquella mañana al colegio dispuesto a capturar tras el objetivo de su cámara imágenes de cientos de niños sonrientes.

Como podéis ver aquí no lo consiguió. Aun así la foto llego a su destino para felicitar la navidad a toda la familia.

Me pregunto si alguien se paro alguna vez a observarla detenidamente y si lo hizo si fue capaz de percibir lo mismo que yo.

“ Han pasado ya mas de 30 años y ni la distancia ni el tiempo, pueden hacerme ver una sonrisa”


La mirada de ella es triste y a la vez amplia, con fuerza y una inmensa curiosidad por descubrir. Sus labios intentan esbozar una sonrisa que en el ultimo momento se difumina quedando flotando en el aire.

Sus facciones son limpias, puras. Podríamos decir “hermosas”, aunque ella no se siente así . Su cabello mal cuidado y su ropa prestada, que no soporta, la delatan y no puede disimular ante la cámara.

La mirada de él no es tan solo triste, si no que refleja una baja auto estima detrás de esos cristales que le impusieron para siempre sin preguntarle.

Sus labios carnosos están unidos sin la menor intención de sonreir.Su cara redonda no muestra expresión ante la cámara, no le interesa, ni le gusta nada ser fotografiado. Ni tan solo se ha molestado en peinarse o tal vez esperaba que alguien lo hiciera.

Sea como sea, los dos posaron aquel día ante la cámara.

“Hoy siguen posando juntos ante la vida”